Si algo he aprendido en todo este tiempo es que la gente nunca se queda. Trato de ser yo misma pero la sociedad me lo impide. Tengo grandes sueños. Soy un gusano que pronto saldrá de su capullo y será una linda mariposa. Me encanta apagar las luces de mi habitación, ponerme los auriculares y escuchar música. Creo en la libertad y en mi corazón. Suelo fingir una sonrisa. La música controla la mayor parte de mi estado de ánimo. A veces mis sonrisas soportan más dolor que mis propias lágrimas. Escribo solo para saber que existo. Quisiera ser un árbol, para así, no hacer nada nunca. Quiero que la tierra me trague, si me pisan, no me importaría. A veces, solo tengo ganas de poder meterme dentro de un perfecto libro y vivir esa vida. Cometo bastantes errores, como todos, también soy humana. No soy perfecta, soy como un libro sin su ultima pagina. Soy de las personas que le dice a los demás que se mantengan fuertes, cuando mantenerme fuerte es un problema para mí. Soy como una vieja muñeca, de esas que con cada empujón y caída se rompen más, pero siguen de pie y con una sonrisa. Para mí existe un duende que enreda los auriculares, cambia las cosas de lugar, adelanta el tiempo y no me deja estudiar. Esta biografía se autodestruira en tres, dos, uno.
